Lo más reciente. Esa sensación de que esto ya había sonado antes, en otro lugar, quizás en otro momento. Algunos temas parecen secuelas de clásicos de la banda.
El fuego bajo el agua existe: este disco lo prueba. Grabado y producido en casa, con el Loco Valdés y Natalia Lafourcade entre los insectos que regresaron. La portada se veía en tercera dimensión con lentes anaglíficos. En serio.
Plantado en 2004. De aquí brotó «Desde Que», hoy cuádruple platino y oro. Por primera vez en vinilo, vía Universal, y el disco vuelve a tocarse completo, en vivo, cuidado por sus tres jardineros de siempre.
Lo orgánico, lo inesperado. Su jardín es silvestre, juguetón y vivo. Hay cosas que crecen mejor cuando las dejas ser.
La visión y el oficio. Ve posibilidades donde todavía no hay nada. Imaginarlo es apenas el principio; después hay que construirlo.
La curiosidad y la búsqueda. Llega primero porque necesita saber qué hay ahí. Siempre hay algo nuevo por descubrir.
Lo más antiguo que se ha encontrado. Grabado en Nueva York cuando nadie sabía todavía qué era un Liquits. De aquí salieron un patito de hule y una palabra japonesa mal pronunciada, y el mundo nunca se recuperó.